UN DESPERTAR

Despierto...
me bajo del sueño y me miro al espejo....
saludo a mi cabeza... al corazón ni hablar..
mejor.. comienzo a caminar...
pero no sé a donde voy
ni sé donde estoy,
yo solo quiero salir....
Pienso... recorro mi mente y a mi mala suerte
me encuentro con malos recuerdos que atrapan
mi alma y no la dejan ir...
Luego, aparece un Ángel...
unas delicadas manos toman las mías
y me elevan velozmente hacia el espacio sin fin.
Fue el escape fortuito que me liberó de toda esa tristeza.
Alegría y belleza brillan en los ojos de aquel ser único,
que con su resplandor ilumina mi rostro sorprendido.
Nos posamos en una estrella y comenzamos a charlar.
Una noche tierna y mágica pasé en el cielo,
suspendido a kilometros del suelo,
sin más que la Confianza que deposité en ella.
Entonces, mil buenos deseos susurré a su oído
y ofrecí con mucho amor el corazón parchado
que guardaba aún con pena.
Desde ese día no dejo de mirar al cielo,
y estrellado o no,
siempre esperaré su regreso.


